Meditaciones de San Rafael

Siguiendo el hilo del post anterior, me gustaría comentar qué son las meditaciones de San Rafael. Son ratos de oración  dirigidos por un sacerdote que ayuda a rezar a gente joven, porque la tarea de formación cristiana de la gente joven está encomendada en el Opus Dei a la intercesión del Arcángel San Rafael y del Apóstol San Juan.

Recuerdo que eran los sábados y solían terminar con bendición del Santísimo y rezo de la Salve. Después había un rato de tertulia, que podía ser de lo más variado, desde celebraciones de cumpleaños, la visita de algún deportista o de alguna persona que nos contara algo de actualidad. Siempre interesantes.

Con Don Carlos García Villalba, el sacerdote del centro, comencé a confesarme. Me daba lo mismo hacerlo con él que con otro, antes no lo hacía con ninguno y a este le tenía ahí mismo, para que andar con rodeos.

Nunca me sentí presionado a que hablara con él. Tampoco me sentí coaccionado para asisitir a los medios de formación que allí impartían, como los círculos. Simplemente allí me encontraba muy bien, me encontraba con un buen ambiente de estudio o de trabajo, nunca de ir a pasar la tarde, ni mucho menos. Además, poco a poco, iba adquiriendo una vida de piedad, la que yo mismo me proponía y mi trato con Dios comenzaba a ser “fluido”.

Sobre Don Carlos, también me gustaría comentar unas pequeñas cosas. Sus últimos años los pasó y falleció en su ciudad, Granada. Fue, entre otras muchísimas cosas, Rector del Santuario de Torreciudad y Capellán de la Policía Nacional.

Una respuesta para “Meditaciones de San Rafael”

  1. marta salazar Dice:

    la first time que yo fui a un centro de la Obra, decidí no volver nunca más, porque nadie me persiguió!!!!

    y yo, que había escuchado que los del Opus persiguen, me sentí muy mal, como sin valor, ya que no me persiguieron y me dije a mí misma:

    si estos tontos no me quieren -porque no me persiguen- ellos se lo pierden,

    ja ja ja

    estará demás decir que quienes me invitaron fueron dos chicas que venían de familias luteranas?

    es que todo es posible en América, el continente de la esperanza

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